ANÁLISIS FIN DE TEMPORADA REAL OVIEDO

LA FALTA DE GAS CONDENÓ AL OVIEDO

Tras el derby el equipo perdió fuelle y se quedó pegado al playoff en la última jornada. Anquela se queda con mando en plaza.

Temporada de luces y sombras para el Real Oviedo, y hasta cierto punto, tal como reconoció Anquela, decepcionante. El adjetivo se le coloca a la temporada azul tras un año irregular, que comenzó con muchas dudas y algún brote verde. La rapidez del primer derby Asturiano en 13 años obligaba a que el equipo enseñase los dientes, y lo hacía con una ilusionante presión alta que dejaba muy buenas sensaciones ante el Rayo pese a una derrota inaugural 2-3. Un empate ante un prometedor Almería y una chilena de Toché para golear al Réus hacia que afrontásemos la cita del Molinon con mucho optimismo.

Algunos aficionados del rival en aquel lluvioso 4 de Septiembre jamás pensaron que ese derby podría volver a ser posible, y mucho menos la imagen de Toché mostrando el brazalete ante el fondo del coliseo de la ribera del Piles. Una imagen que ya se ha hecho icono Oviedista. Tras el empate a uno en Gijón y la victoria ante el Cádiz en la quinta jornada, el Oviedo pisaba zona noble con 8 puntos, pero a partir de ahí al equipo le iba a costar sacar puntos. Un primer bache de juego y resultados que nos hacía que en la visita del líder en aquel momento, el Lugo, y con 0-1 al descanso y el equipo mirando para abajo en la tabla, se produce una de las conocidas Anquelinas, con cambio de sistema por los 3 centrales con Forlín de jefe en la zaga.

Una remontada con dos goles en un suspiro y 3 puntos que eran algo más que una victoria, un chute de moral que se veía refrendado en próximos partidos, de ahí al final de año el Real Oviedo sólo iba a ganar, hasta 5 victorias seguidas, terminando el año con un 3-0 ante la Cultural que nos dejaba a 1 punto del ascenso directo, con una vuelta de navidades ante el Huesca en el Alcoraz. El resultado de esa vuelta de vacaciones fue un 1-1 en el que el equipo Carbayón se había hecho acreedor de más premio.

La visita a Vallecas con la que se empezaba la segunda parte, anunció lo que sería el resto de la temporada, una decisión arbitral errónea de Pérez Pallás, nos dejaba sin el premio de 3 puntos que, objetivamente, era un premio excesivo para los Ovetenses. Cuando peor lo tenía el equipo azul, Rocha estrelló un tremendo zapatazo en el larguero que pudo haber cambiado algo.

El partido contra Almeria y Reus fueron los aperitivos (con penalti no señalizado a Linares en tierras Tarraconenses), para el gran derby de la jornada 25, jornada totalmente festiva del Oviedismo, con un equipo que se contagió del clima que se vivió en la eria, una victoria soñada en nuestra casa con 2 goles espectaculares de Mossa que nos pusieron en órbita, terceros e igualados con el Cádiz que era segundo, equipo que visitaríamos la semana siguiente.

Allí otro error arbitral nos iba a lastrar al ser expulsado Rocha con más de una hora de juego por delante, Linares adelantaba al Oviedo, pero finalmente ante el empuje Cadista y el desgaste, claudicamos 2-1, y a partir de ahí, y tras 10 jornadas victoriosas, el equipo volvió a las dudas y al ser incapaces de ganar fuera de casa. En la segunda vuelta solo se ganó a domicilio en Lugo, hubo errores arbitrales que nos lastraron, pero la principal responsabilidad de no obtener premio final la tiene el Real Oviedo.

Y es que a Anquela se le ha otorgado una plantilla que el no pidió, con jugadores que no conocía, y planteada con 2 únicos delanteros (34 y 35 años), utilizando de forma principal un tronco de 14- 15 jugadores, Olmes no fue ni convocado, Fabbrini se perdió por lesión las primeras 24 jornadas de liga, Pucko desapercibido, Mariga no fue muy utilizado, Valentini, Yeboah, Héctor Verdés… Jugadores con presencia prácticamente testimonial sobre el verde sumado a que el Vetusta, nuestro filial, tenía un objetivo que no podía desatender, y a fe que lo consiguió, con un ascenso a segunda B muy celebrado.

Hubo buenas noticias como los primeros goles de Johanneson, la cantidad de jugadores que aportaron gol, si bien nuestros puntas solo aportaron 16, casi todos los que jugaron mas de 500 minutos marcaron, Alfonso es otra buena noticia, saliendo a la palestra tras el partido de Zorrilla, también el filial tuvo su aportación, sobre todo Viti y Steven con su gol al Granada, ya con el B en Segunda B, igual se les puede ver algo más por el primer equipo.

Así las cosas, el Oviedo no pudo mantener el nivel, con derrotas en Soria y Pamplona que resultaron definitivas, se llegó hasta donde se llegó, y el final es que perdimos comba en el tramo final, y pese a todo se estuvo a un gol de la Cultural de obrar un último milagro, se finaliza en el séptimo lugar con 65 puntos (36 + 29) y perdiendo tantos partidos en la segunda vuelta como los que se ganaron (8).

Pero el ayer ya es el pasado en el Tartiere, otra temporada más tendremos al Almirante Juan Antonio Albacete Anquela en el timón, con algo más de poder de decisión para confeccionar la plantilla, y ahí se demuestra que esta temporada se empieza construyendo por el cimiento, primero la parcela técnica, después bajas y renovaciones, y luego los fichajes, todo ello con deuda 0, eso es música celestial para los Oviedistas que sabemos donde estábamos cuando supimos que nuestro Real se iba a tercera.

En unos días nos veremos todos en la junta de accionistas, en la cola de la renovación de abonos… Y en el requexón para saludar al nuevo Real Oviedo 2018-19.

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