CRÓNICA: CD TENERIFE 3-1 REAL OVIEDO

NOCHE DE GLORIA EN EL HELIODORO

A las 20h empezó a rodar el esférico sobre el césped del Heliodoro, que presentaba una buena entrada, 14.600 espectadores que iban a presenciar el que iba a ser, posiblemente, uno de los mejores partidos del CD Tenerife, aunque esta vez se midiera ante un equipo muy bien plantado, bien estructurado y peligroso, porque el equipo que entrena Anquela va muy bien en acciones de estrategia, como el tiro sobre puerta de Saúl a saque de falta (3′) que obliga a Dani a hacer la primera parada de la noche.

Desde el principio, el Tenerife descubre que va a por todas, que va a ser una noche de desgaste físico porque desde el principio anuncia que va a estar presionando arriba, impidiendo la salida de los carbayones e intentando evitar sus rápidos desplazamientos por las bandas.

Así continúa el partido, en un derroche de fútbol por ambos equipos, pero sobre todo por el Cd Tenerife, que consigue un gran gol en el 18′, cuando Longo recibe un balón de Acosta y, con un perfecto disparo de media vuelta, introduce el balón en la portería.

Veinte minutos más tarde, en el 38´, vuelve el Tenerife a recoger el premio a su esfuerzo y a su buen juego, y Alex Mula, aprovechando la ley de la ventaja y un descuido del equipo ovetense, mete el balón directamente en la portería de Herrero.

Continuó el partido con igual intensidad y con un Tenerife controlando el centro del campo gracias a la labor de Milla, siempre imprescindible, y Alberto, que consigue firmar otro partido sensacional.

Desde el inicio de la segunda parte, el juego continúa imparable por parte del CD Tenerife, que sigue haciendo gala de un derroche de energía que pocas veces hemos visto. Sin embargo, el equipo contrario también juega y llegó el único tanto ovetense en un jugada a balón parado (63′) perfectamente rematada por Forlín, que la peinó rumbó a la portería defendida por Dani, dejando al descubierto posiblemente nuestra mayor carencia: los errores defensivos en jugadas a balón parado.

A partir de este gol, el Tenerife pasa unos minutos de inquietud intentando conjurar el peligro de un Oviedo que ve la posibilidad del empate, pero en el 71′, otra vez Mula, a pase de Acosta introduce el balón en la red visitante, mediante un toque de clase, bombeando el balón lejos del alcance de Herrero.

El partido continuó hasta el final con igual intensidad, aunque ya el Tenerife acusaba el desgaste, sobre todo en el sector de ataque, donde el kilometraje recorrido ya pasaba factura.

Como resumen tenemos que preguntarnos si la llegada de Joseba Etxebarría supone un cambio tan notorio en el equipo, y creemos que, aunque se nota el cambio en la filosofía de juego, eso no podría llevarse a cabo sin la labor de los nuevos centrocampistas. Llevábamos tiempo diciendo que nuestro equipo estaba muerto en el centro del campo. Entonces, la entrada de Luis Milla, colocar a Acosta más adelantado, la sensible mejoría de Alberto y cubrir la banda izquierda con Mula, han sido factores decisivos para el cambio que hemos visto hoy, día de felicidad en el estadio porque hemos visto a un equipo con ideas y con ganas, …y que ahora sabe a qué juega, porque ahora sí hay en el centro quien dirija la orquesta.

Por eso, desde el aplauso tranquilo y sin sacar la calculadora decimos que ahora sí, parece que ahora sí llegó el momento; se podrá perder o ganar, pero jugando así, la afición aplaudirá siempre a su equipo.

Alineaciones:

Real Oviedo: Entrenador, Anquela

Jugadores de unicio: Diegui, Carlos, Verdés, Christian Fdez, Mossa; Forlín, Rocha; Aarón, Saúl,

Toché.

CD Tenerife:

Entrenador, Joseba Etxeberría

Jugagores: Dani, Luis Pérez, Camille, Alberto, Acosta, Suso, Longo, Carlos Ruiz, Aveldaño, Milla, Mula

Cambios en el Tenerife:

-Aitor Sanz x Suso (65′), que lo intentó pero poco pudo hacer y dejó también claro que el centrocampista madrileño no está en su mejor momento.

-Raúl Cámara x Acosta, (78´) que había hecho un gran desgaste y recogió la ovación de la grada.

-Juan Carlos por Mula, (84′) destacado goleador que rayó a gran altura como todo el equipo. Juan Carlos tuvo poco tiempo para demostrar su calidad, pero su entrada supuso un toque de frescura y contención en el centro del campo.

Artículo hecho por Rafael Lorenzo

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