CRÓNICA: FC BARCELONA 2-0 ATLÉTICO DE MADRID

JAQUE MATE A LA LIGA

Barça y Atlético de Madrid se enfrentaron anoche en un partido que podía decidir la Liga o comprimirla y darle emoción hasta el final. Un error garrafal de Diego Costa y la calidad azulgrana se impusieron y parece que ahora sólo falta ponerle fecha al alirón.
El partido empezó muy entretenido, con ambos equipos muy intensos, queriendo el balón e intentando atacar de la mejor manera posible, ante los dos mejores porteros del mundo.

Sin muchas ocasiones claras en este inicio de partido, sólo Jordi Alba inquietó la meta de Oblak con un tiro al poste, tras una gran asistencia de Leo Messi que le dejó sólo ante el portero esloveno.

Pero quién se cargó el partido para su equipo fue Diego Costa en el minuto 28. Podía haber sido expulsado en el minuto 7, por un codazo a Lenglet, pero lo fue más tarde por protestar de manera muy ostensible una falta en el centro del campo e insultar a la madre del árbitro. El “Cholo” Simeone tuvo que reorganizar a su equipo y el partido pero haciendo cambios ofensivos, siendo consciente que sólo le valía la victoria para mantener vivo a su equipo en la Liga.

A partir de ese momento y, a pesar de que el Atlético no se arrugó, el Barça controló el partido, tuvo el balón y dejó muy poco que los Colchoneros salieran de la cueva para intentar inquietar la portería de Ter Stegen. También la entrada de Malcom por Arthur le dio una nueva dimensión ofensiva al equipo de Ernesto Valverde.

De todas formas, el gol no llegaba, el Atlético se lo creía y crecía y la ansiedad azulgrana iba a más porque se les escapaba una oportunidad única de dejar sentenciada la Liga.

Pero en ese momento, en el minuto 84, aparecieron las dos bestias pardas que tienen delante y dejaron finiquitada la Liga hasta nueva ocasión.

Primero Luis Suárez se sacó un potente disparo inverosímil desde fuera del área que, con mucho efecto, se coló en la portería de Oblak, sin que éste pudiera hacer nada, a pesar de que fue el mejor de su equipo durante todo el partido. Sólo un minuto y medio después, Leo Messi recogió un balón en la banda derecha del ataque culé, encaró a toda la defensa atlética y alojó suavemente el balón en las mallas de Oblak, como si de un pase a gol se tratara.

Enloquecieron los culés y la grada del Camp Nou al grito de “Campeones, campeones” porque sólo restan 21 puntos por disputarse y la ventaja de 11 empieza a ser considerable para verse ya con un nuevo título más.

Artículo hecho por Meri (@Mtenas)

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