CRÓNICA: MÁLAGA CF 1-2 VALENCIA CF

ANGUSTIAS EN LA ROSALEDA

Costó y mucho ganarle a Málaga en su casa ante su gente y con su urgente necesidad de sumar de a tres. El Valencia lo hizo, pero por momentos parecía que no quería hacerlo. O que no podía. Y todo porque el equipo local salía a comerse el rival y a llevarse el encuentro. Casi lo logran, casi porque en un intervalo de tres minutos se descuidaron en un par de ocasiones que fueron bien aprovechadas por los de Marcelino y que, a pesar de generar muy poco, supieron aguantar y golpear cuando tuvieron la oportunidad, aunque el precio pudo ser más alto puesto que fueron superados durante casi todo el encuentro.

El asturiano sorprendía con Murillo, que entraba en una convocatoria tras más de dos meses de baja, como titular y también con Vezo haciendo las veces de lateral derecho. La confianza en el colombiano es total así como lo son las dudas en la parte posterior de la banda derecha, teniendo en cuenta que había dos laterales naturales disponibles para esa demarcación.

El Málaga empezó con fuerza presionando la salida del local, aunque la primera ocasión clara sería para el Valencia en un gran centro de Gayà al que Mina no le pudo dar buena dirección. A partir de aquí, y en los siguientes minutos, dominaría el Valencia, sin embargo no habría oportunidad más clara. Aupados por su gente, los andaluces fueron arrinconando a la visita en su campo. En una de esas llegaría un tiro de esquina mal defendido, y aunque es difícil precisar por quién o quiénes puesto que Mina, Murillo y sobre todo Vezo, estuvieron muy cerca de la trayectoria del balón, lo cierto es que Ideye se encontraba con el gol de manera fortuita por estar donde debía. El nigeriano las luchó todas y estuvo en la mayoría de las jugadas de peligro de su equipo.

Previendo la reacción del Valencia los locales comenzaron el segundo tiempo imponiendo la misma dinámica del primero. Ante esto, la vista lucía sin ideas, sin salida y sucumbiendo a la presión de un Málaga que buscaba alargar la ventaja, algo que por poco logran en un gol anulado por un empujón en el área. Esta ocasión, al igual que en el gol, estuvo mal defendida. Marcelino entendió, probablemente desde el primer tiempo, que necesitaba cambiar las cosas, por lo que dio entrada a Rodrigo y Zaza por Vietto, del que sólo se recuerda haber recibido dos fuertes faltas en la primera mitad y algunas pérdidas de balón, y de Santi, quien tampoco ofreció su mejor versión. Con los cambios el Valencia encontró espacios y Guedes se sintió más animado; hasta el momento había estado poco participativo y un tanto errático. La marca lo había contenido bien pero ahora se soltaba y empezaba a generar peligro con sus cabalgadas. Primero en una que terminaría rematando muy cerca Zaza a media vuelta.

Al minuto 80 entraba Ferran por Soler, este último pudo ser expulsado por una entrada excesiva en el que no fue su mejor día. Justo después del cambio Coquelin emparejaría las cosas, un debutante en la materia por cierto, al anticiparse a todos en la salida de un tiro de esquina para peinar el esférico al fondo de la red. Era una falla la defensa local, aunque hay que apuntar que fue una gran anticipación y un mejor cabezazo. Empezó a dudar el Málaga y el Valencia dejó de hacerlo. Echado atrás, Guedes interceptaba un pase e iniciaba la contra tocando con Zaza que le devolvía con ventaja para que el portugués desarrollará su velocidad y habilitara con gran precisión a Rodrigo que era derribado de manera clara dentro del área por un Ignasi desesperado al verse superado. Parejo, que ya había habilitado al francés en el primer gol, se encargaría de sellar la remontada con un imparable cobro desde el punto penal. Los andaluces buscarían el empate a la desesperada, y casi lo consigue el meta Roberto con un cabezazo que saldría apenas fuera en la última del encuentro.

Artículo hecho por Ricardo Pérez Leonet (@ricardo21j)

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