CRÓNICA: MÁLAGA CF 3-0 REAL OVIEDO

GOLPE DE AUTORIDAD

-El Málaga, muy superior.

-El Oviedo, sin opción alguna.

-Ontiveros y Renato, desbordaron al Oviedo.

-Golaverage para los andaluces.

Málaga y Oviedo se veían las caras en el estadio de La Rosaleda para cerrar la trigésima octava jornada de liga. Los primeros minutos fueron de domino asturiano, pero, en el minuto 15, un penalti clarísimo a Ontiveros desequilibró el marcador y el Málaga se impuso con total autoridad anulando al Oviedo y percutiendo una y otra vez por las bandas. Keidi Bare vio cartulina roja. Cifu cerró la goleada. 

A partir de ahí el Málaga fue dueño y señor del encuentro. El gol no le sentó nada bien al conjunto asturiano que, dos minutos más tarde, logró evitar en línea de gol el tanto de Ontiveros. Se sentía agusto, cómodo el Málaga y, en el 30′, una acción totalmente involuntaria de keidi Bare, dejó a su equipo con diez.

Parecia que cambiaba el encuentro, pero, no sucedió así. Minutos de desconciertos de uno y otro. El Málaga esperaba más en su campo y al Oviedo se le apagaban las luces. incluso, era el Málaga quien disfrutaba de varias ocasiones, en especial una de Blanco que terminó con el ariete argentino en el suelo. Cuando todo parecía abocado a la ventaja por la mínima del conjunto de Víctor, Ontiveros hizo una diagonal y se sacó un chut ante el que nada pudo hacer Nereo Champagne. Descanso y 2-0 para los locales.

En la reanudación, nada más lejos de la realidad, el Málaga salió a presionar a su rival y el Oviedo, sorprendido, sucumbió ante su rival. Eran constantes las llegadas por una y otra banda al área carbayona. Ontiveros, Renato Santos y Cifu percutían siempre y sus diabluras eran un auténtico quebradero de cabeza para la zaga visitante.

Hasta el minuto setenta el Oviedo no fue capaz de acercarse a la meta de Munir y fue a balón parado. En la jugada, el meta marroquí y su defensa Pau Torres se golpearon fuertemente sin consecuencias para ninguno. Empezaba a volcar el Oviedo el juego a campo rival, entró Toché y salieron Saúl e Ibrahima, sin embargo, ni siquiera lograban rematar. Diez minutos duró el tímido acoso oviedista.

De nuevo volvió el Málaga a buscar porteria rival, no parecía afectarle el desgaste de ser un jugador menos durante una hora de partido. Primero lo intentó un recién salido Alejo, con gran intervención de Champagne y después en una jugada de bellísima factura, Blanco deja un balón franco a Cifu en el  que con una carrera de cuarenta metros y de vaselina ponía un justísimo 3-0. Jubilo en las gradas que volvían a ver ganar a su equipo cuatro meses después.

Finalmente, victoria contundente del Málaga que da un golpe de autoridad, un puñetazo encima de la mesa cuando más lo necesitaba y manda un recado a sus máximos rivales. En cambio, el Oviedo no se despide de la lucha por el playoff definitivamente, pero, parece una auténtica quimera que pueda lograr alcanzarlos.

Artículo hecho por @SergioSpes

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