CRÓNICA: RAYO VALLECANO 2-3 FC BARCELONA

EL BARÇA JUGÓ CON FUEGO Y CASI SE QUEMA

El Barça salió en Vallecas con el mismo once de los últimos 3 partidos, sin contar la Copa, y con el ansia de ratificar su liderato y la gran victoria que consiguió en el Clásico del pasado domingo.

Muy bien empezaron los hombres de Ernesto Valverde, que se adelantaron en el marcador en el minuto 13, por mediación de un Luis Suárez en rachada, que aprovechó otro centro desde la línea de fondo de Jordi Alba.

A partir de ese momento, los azulgrana se durmieron, pensando que sería fácil sacar los 3 puntos, tras la debilidad mostrada por el Rayo hasta el momento. Pero no fue así, porque los hombres de Michel sacaron el orgullo y empezaron a atacar a un descosido Barça, que era incapaz de mantener el control del balón.

Hasta que en el minuto 35 llegaría el gol de Pozo. Un disparo desde la frontal del área tan ajustado que daría en el palo y entraría en la meta de Ter Stegen, sin que el alemán pudiera hacer nada para evitarlo.

En la segunda mitad, Valverde quiso poner más profundidad en su equipo para atacar e ir a por la victoria y dio entrada a Dembélé sustituyendo a Rafinha. Pero el equipo no mejoró y Álvaro, que acababa de entrar al terreno de juego, recogió un rechace en el segundo palo para batir de nuevo a Ter Stegen y la locura en Vallecas se desató. El fantasma de Butarque planeó entre los hombres de Valverde, mientras se estaban cometiendo los mismos errores.

Muy bien replegado el Rayo y saliendo con peligro al contrataque, el Barça era incapaz de inquietar la portería de Alberto. Munir y Arturo Vidal salieron al terreno de juego para sustituir a unos desdibujados Arthur y Coutinho y el juego se revolucionó del todo. Piqué también pasó a jugar de 9 y ahí estuvo la clave de la remontada culé.
El central catalán peinó un balón en el área en el minuto 86 a centro de Jordi Alba y Dembélé lo empalmó para hacer el empate, con tiempo aún para intentar algo más. El delantero francés no había hecho nada bien desde que había entrado al terreno de juego, pero fue decisivo para el marcador final.

A sólo un minuto del 90, Busquets centró desde la banda derecha, Piqué arrastró a los centrales y dejó sólo a Luis Suárez, que batió a Alberto desde el segundo palo. Remontada consumada en sólo 3 minutos, pero mucho por mejorar.

Poca autocrítica de Ernesto Valverde al final del partido, que sólo espera la vuelta de Messi como agua de mayo y, sin tiempo para pensar, directos a Milán para disputar otro partido importantísimo de Champions League.

El Rayo, por su parte, no pudo conseguir un resultado positivo en el partido de ayer, pero tienen claro que éste es el camino a seguir para salir del pozo. La calidad del Barça terminó imponiéndose pero la entrega y el sacrificio de los vallecanos tienen que ir en ésta línea si quieren salir pronto del descenso.

Artículo hecho por Meri (@Mtenas)

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