CRÓNICA: REAL BETIS 0-1 REAL VALLADOLID

UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

Ayer se disputó en el templo verdiblanco el encuentro que enfrentó a los de Setién frente a los de Soriano, un encuentro que a pesar de las buenas sensaciones que transmitía respecto a el sistema de juego nada tenía que ver con el sabor amargo que transmitía los rostros de la afición verdiblanca cada vez mas crítica con la falta de gol de su equipo.

El colegiado pitó  el inicio del encuentro a las 9 menos cuarto en el templo sevillano bajo un cielo que después de un gran fin de semana de lluvia, se comportaba para que fuera disputado el encuentro de la novena jornada de LaLiga Santander.

El partido iniciaba con varios intentos por parte del Real Betis que se situaba bien posicionado  desde el punto de vista defensivo pero que no era capaz de hacerse con ninguna de las contras. Llega la primera amarilla en el minuto 26 para los pucelanos que recae sobre Antoñito el artífice del gol que dio la victoria a los mismos tan solo 10 minutos más tarde. El gol vino aprovechando una contra con fallo de Francis que Toni Villa puso al segundo palo de donde apareció Antoñito para rematar la jugada en gol. Sigue destacando la efectividad de pases de los verdiblancos que no desemboca en ningún tanto para los mismos por lo que el Villamarin abucheó a los suyos por el sistema de Setién y su falta de verticalidad.

Los pucelanos vieron de nuevo otra cartulina amarilla en el minuto 41 que recayó sobre Olivas por una entrada por detrás a Loren y tan solo un minuto más tarde se produce la lesión muscular de Javi García que aún se encuentra a expensas de conocer el resultado de las pruebas médicas y el tiempo que necesitará para volver a pisar el césped ; en el minuto 45 se produce el cambio de Mandi para suplir la baja por lesión de Javi García. Ambos equipos se marchan a los vestuarios con el marcador en 0-1 a favor de los de Soriano que supieron aprovechar debidamente su oportunidad, por su parte, los verdiblancos siguen teniendo carencias visibles de efectividad en último pase.

Arranca la segunda parte y el primero suceso a destacar es la lesión de Kiko Olivas que se marcha del campo cediendo su lugar a Borja en el minuto 50 de partido. Tan sólo ocho minutos más tarde se produce la jugada más polémica del partido en manos de Ünal y nunca mejor dicho ya que el mismo toca un balón las manos que es interpretado tanto por el colegiado del encuentro como por el VAR como una mano involuntaria, aunque se podría decir que una vez más el VAR se equivoca al no pitar un penalti muy claro que podría haber dado un giro al marcador y tan solo nos encontramos en el minuto 58 de partido. Trascurrido el minuto 59 de partido, Nacho ve la cartulina amarilla por una gran patada sobre Francis.

El partido se mantiene sin cambios para los de Setién ,exceptuando la lesión de Javi García, hasta el minuto 61 en el que Inui que en la jornada de ayer no atinaba demasiado, daba paso a Sergio León. El Betis sigue manteniendo un juego muy retrasado y no avanza demasiado de la línea de medio campo, quizás debido a que el centro del campo en la jornada de ayer brillaba por su ausencia. Segundo cambio para el Valladolid en el minuto 62 del encuentro, se marcha Leo y entra Anuar. Los heliopolitanos tienen un mal día y no son ni siquiera capaces de realizar una buena jugada a balón parado por lo que ninguna de las oportunidades que tuvieron resultaron fructíferas en la jornada de ayer . Tercer cambio para los locales, Canales cede su lugar a Lo Celso, un cambio que muy posiblemente nos hubiera resultado beneficioso mucho antes y no alcanzado el minuto 72 de partido. El encuentro está próximo a acabarse y la escuadra visitante sacó provecho de sus últimos minutos intentando “rascar” un poco de tiempo para evitar una posible remontada que diera la vuelta al marcador, es por ello que Masip recibe la cartulina amarilla por perder tiempo en el minuto 85. El árbitro añade 4 minutos al final y el partido ya está más que sentenciado, en el minuto 91 el Valladolid realiza su último cambio y retira del campo a Ünal que le cede la batuta al canterano Miguelín.

Finaliza el partido con un disgusto para los verdiblancos que una vez más no consiguen anotar, además, no destaca la labor de ninguno de los integrantes verdiblancos ; tan solo se podría distinguir a Boudebouz frente a los demás por varios detalles que presentó durante la primera mitad del encuentro. El equipo deja el estadio abucheado por los suyos que empiezan a desconfiar en el esquema de juego de su capitán Quique Setién.

Artículo hecho por Sara Hamed (@sarahamed99)

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