CRÓNICA: REAL BETIS 1-4 FC BARCELONA

EL VILLAMARÍN SE RINDE AL REY

El Barça llegaba anoche al Benito Villamarín sabiendo que con una victoria daría un paso importantísimo de cara a la conquista de un nuevo título de Liga.

Ernesto Valverde aprendió la lección del partido de ida y salió a jugar con un 4-4-2, con Arturo Vidal libre por el centro del campo y Leo Messi hizo el resto.

Ambos equipos estuvieron muy agresivos en la presión desde el primer minuto y eso propiciaba pérdidas de balón en zonas muy peligrosas y se llegaba al área con facilidad. El primer gol del partido llegó en el minuto 18, tras una falta en la frontal del área sobre Arthur. Leo Messi empezó su espectáculo clavándola por la escuadra de la portería de Pau López, que nada pudo hacer para evitar el gol.

Al filo del descanso, el mismo Messi se asoció con su amigo Luis Suárez, en una pared imposible que el uruguayo le devolvió de tacón y marcó así el 0 a 2, que dejaba el partido muy encarrilado para los azulgrana.

El Betis, que había hecho una primera buena mitad, se veía al descanso con dos goles abajo, que sólo se explicaban porque un extraterrestre vestía de azulgrana y había decidido que esa Liga también la quería.

En la segunda mitad, apareció el cansancio del Betis, que había sido muy generoso en la presión desde el principio y el Barça lo aprovechó para salir al contrataque con mucho peligro. Luis Suárez falló los goles más fáciles, cuando se había quedado sólo delante de Pau y, en cambio, se inventó una jugada sólo al alcance de los mejores en el minuto 63. Dejó a varios defensas del Betis tendidos en el césped con sus quiebros y batió al portero verdiblanco con su pierna derecha.

A partir de ese momento, los aficionados del Benito Villamarín empezaron a abandonar el estadio viendo que en ese partido no había mucho más que rascar. El Barça tampoco quiso hacer sangre de su rival e intentó evitar el descaste excesivo de sus jugadores. Pero lo mejor aún estaba por llegar.

Quique Setién apostó por sacar a Laínez al terreno de juego y la joven perla mexicana dejó destellos de su enorme clase e incluso inició la jugada del gol del honor verdiblanco. Fue un golazo de Loren que disparó de rosca desde la frontal del área y ante el que nada pudo hacer Ter Stegen.

Pero si la cosa iba de golazos, Messi dijo que allí estaba él. El mejor jugador del mundo y de la historia aprovechó una asistencia de Rakitic desde la banda izquierda del ataque culé para inventarse una vaselina desde fuera del área que dejó al resto de jugadores y espectadores estupefactos.

Lenglet, Sergi Roberto o varios jugadores rivales se pusieron las manos a la cabeza y el estadio rival se levantó a aplaudirle y a corear su nombre, reconociendo que ha sido, es y será el Rey de este deporte por muchos años.

La mala noticia para los azulgrana fue la lesión, al final del partido, de Luis Suárez, una de las piezas más básicas del esquema de Ernesto Valverde. Parece que el uruguayo sufrió un fuerte esguince en su tobillo derecho que posiblemente le impedirá jugar los dos amistosos en China con su selección. Hace falta ver el alcance exacto de la lesión cuando se le hagan las pruebas para ver si también su baja afectará a su club o no.

A falta de jugarse 33 puntos, parece que el Barça tiene la Liga más encarrilada que nunca. 10 puntos de ventaja respecto al Atlético de Madrid y 12 respecto al Real Madrid. A estas alturas de la Liga, nunca antes se ha remontado una distancia así. Parece que el Barça, a partir de ahora, podrá gestionar los esfuerzos en el campeonato doméstico y apostarlo todo a su gran reto para ésta temporada, la Champions League.

Artículo hecho por Meri (@Mtenas)

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