CRÓNICA: REAL OVIEDO 2-1 CÁDIZ CF

SIN VAR NO HAY PARAÍSO

Estaba claro que el Carlos Tartiere de Oviedo se le da mal al Cádiz CF, y así seguirá si se dedica a cometer errores de pardillo. Regaló dos goles en esta visita y en la segunda parte, cuando tenía sobre el campo los cromos que querría media liga de Segunda se mostró incapaz de superar a un rival con mucho oficio.

El Cádiz demostraba su ambición desde la misma alineación. Y cuando empezó a rodar el partido se vio un equipo con las ideas claras y con una clara tendencia ofensiva. Y pudo ponerse por delante antes del minuto 10 en una gran jugada de Machís por la izquierda, que centró y cabeceó Manu Vallejo, pero el árbitro no dio gol cuando Champagne lo sacó de dentro.

Y cuando todavía la jugada del gol fantasma estaba en la mente de los cadistas, el Oviedo se adelantó con un tanto de Carlos Hernández. Cifuentes evitó como pudo un primer remate de Alanís en un córner, pero Hernández se adelantó a todos los jugadores cadistas para marcar a bocajarro.

El equipo tenía que reaccionar y se esperaba la aparición de su gente de calidad de arriba, pero a Salvi no se le veía inspirado en el primer periodo. El Oviedo se limitaba a no dejar espacios y a meter miedo en el balón parado porque remataba siempre en cada córner o falta.

A Machís se le veía muy activo desde el inicio y con ganas de jugársela cada vez que podía. Disparó fuera en el minuto 20 en una acción en la que quizá pudo haber combinado con Salvi, pero el venezolano aceptaba los galones sin complejos aunque pecara de individualista en algún momento.

La cosa se había complicado porque el Oviedo estaba muy a gusto. Sólo Machís parecía capacitado para superar las líneas puestas por Anquela, pero había que tener paciencia porque las oportunidades tenían que llegar a base de insistir, aunque asumiendo algunos riesgos para superar el frontón.

El Oviedo se metía atrás, pero el Cádiz desactivó la defensa local con un jugadón al borde del descanso. Marcó Machís con mucha calidad en la definición, pero no se puede obviar la combinación entre Vallejo y Lekic, que dejó solo al venezolano ante Champagne.

Se había hecho lo más difícil, pero la tarde era de sufrimiento. Una pérdida de Carmona le permitía a Bárcenas rematar, Cifuentes repelió y Diegui marcó a placer. Se le podía exigir mucho más a Carmona y también al cancerbero cadista.

La segunda parte empezó con otro disparo peligroso de Machís, que obligó a Champagne a lucirse en uno de sus clásicos disparos buscando el palo largo. El problema es que el equipo estaba muy frágil atrás, incluso teniendo a Sergio Sánchez. Las sensaciones no eran buenas en el inicio.

Por eso Cervera agitó el partido metiendo a Álex por un desacertado José Mari y a Querol por Carmona, que desaprovechó la oportunidad de ser titular. Con media hora por delante el partido era un monólogo cadista, pero también porque el Oviedo se metía atrás conscientemente para no dejar ni un centímetro.

Salvi estaba jugando de lateral y el equipo asturiano le buscaba las cosquillas. Era el principal peligro para un Cádiz que buscaba en ese momento a sus dos nuevos fichajes, Querol y Machís, para entrar por las dos bandas. A falta de 20 minutos, Cervera quitaba a Lekic y metía a Aketxe.

El equipo no estaba creando excesivo peligro en la portería de Champagne, aunque sí daba la sensación de que podía hacer daño con la cantidad de gente peligrosa que tenía en los metros finales. Pero los locales ya no estaban tan metidos atrás y también inquietaban a Cifuentes, que no estaba teniendo su mejor tarde.

Con el paso de los minutos el Cádiz no era capaz de hacerse con el dominio absoluto y cometía errores groseros en defensa que le daban opciones al Oviedo. Joselu tuvo cerca el tercero en el minuto 75 con un cabezazo, pero el remate se le marchó desviado.

En el tramo final el partido estaba donde quería el Oviedo, que ya no sufría porque el Cádiz había perdido la confianza con tantos errores en la salida del balón. Eso hacía que, para no correr riesgos, apostara por un juego directo que era fácilmente desactivado por los ovetenses.

El partido, increíblemente, acabó en el área cadista. El equipo terminó desquiciado y sin recursos por su incapacidad y por la veteranía de un rival que aprovechó todos los regalos de un Cádiz que tiene que mejorar mucho.

FICHA TÉCNICA

Alineaciones

Real Oviedo: Champagne; Carlos M., Carlos H., Alanís, Christian, Javi H.; Tejera, Folch (Javi Muñoz, m. 73); Diegui (Jorge Mier, m. 90), Bárcenas y Joselu (Ibra, m. 82).

Cádiz: Cifuentes; Carmona (Querol, m. 55), Sergio Sánchez, Keco, Brian; Garrido, José Mari (Álex Fernández, m. 55); Salvi, Machís; Manu Vallejo y Lekic (Aketxe, m. 70).

Árbitro

Sagués Oscoz, Gorka (Colegio País Vasco)

Tarjetas

José Mari (4′); Kecojevic (17′); Cifuentes (45′); Bárcenas (46′); Christian (58′); Querol (58′); Salvi (65′)

Incidencias

12.738 espectadores en el Carlos Tartiere.

Artículo hecho por Ignacio Díaz Cano (@DiazcanoIgnacio)

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