CRÓNICA: REAL ZARAGOZA 0-2 MÁLAGA CF

LA EFECTIVIDAD SON TRES PUNTOS

Zaragozanos y malagueños se dieron cita en La Romareda para disputar el último partido de la primera vuelta de la Liga 123. Ambos equipos llegaban con rachas contrarias y en situaciones clasificatorias completamente diferentes. Los andaluces tenían el punto de mira en los play off mientras que los maños tenían el ojo puesto en los puestos de descenso.

A pesar de esto, no impidió que cerca de 25.ooo espectadores -la mejor entrada hasta el momento de la Liga 123- disfrutaran de un auténtico partidazo con una ambiente de primera división.

El partido comenzó con un Málaga dubitativo y con un Real Zaragoza muy serio, controlando el balón y el ritmo de partido. Se jugaba a lo que los maños querían e imponían pero sin intimidar mucho a los rivales. El equipo de López Muñiiz se sentía cómodo con el desarrollo del partido.

Se tuvo que esperar a que pasara el primer cuarto de hora para que el público viera el primer acercamiento. Pombo recibió al borde del área pero su disparo salió muy centrado, atajando sin mayores complicaciones Munir.

El primer acercamiento de peligro de los visitantes vino precedido de clamoroso fallo de Lasure, quien no demostró el nivel de partidos anteriores. Blanco le robó el balón y en el intento de regatear a Cristian roza el balón con la mano haciendo que se tropezara con éste.

El Málaga no estaba creando muchas ocasiones pero las pocas que generaba era de un gran peligro. Así, a la media hora de partido Guitián realizó una falta tonta en la línea de fondo. El central zaragocista se tiró al suelo para intentar taponar el centro malaguista provocando la falta del primer gol del encuentro.

El Real Zaragoza volvió a demostrar el gran problema que tiene con las jugadas de balón parado. Ricca aprovechó el despiste en la marca de Lasure y remató un cabezazo al fondo de la red dentro del área pequeña.

Gual tuvo una ocasión antes del descanso para poner el empate pero su disparo se marchó rozando el palo malaguista. Los maños no se merecían por juego y ocasiones irse perdiendo al descanso pero el acierto de los visitantes y desacierto de los locales hicieron que se fueran 0-1 al descanso.

La segunda parte comenzó con un claro dominio local. El Málaga se cerró en su campo haciendo que las internadas zaragocistas fueran muy complicadas y tuvieran que ser muy elaboradas. Loreto entendió que era momento de sacar a Soro para que filtrara balones entre la defensa y retrasar a Pombo, con la misma finalidad.

Los resultados dieron sus frutos. En una triangulación de los maños, Soro dejó solo a Marc Gual con una precioso pase de espaldas pero el delantero catalán estrelló su balón en el cuerpo de Munir. No era la noche de Gual quien lo intentó de todas las maneras posibles pero no consiguió ver puerta, la tónica de toda la temporada del delantero zaragocista.

La mala suerte se cebó con los aragoneses a falta de ocho minutos para el final. Los locales estaban volcados en ataque mientas que los malagueños intentaban salir a la contra. En uno de estos contragolpes y tras muchos rebotes, Adrián González puso el 0-2 final.

Duro y cruel final para el Real Zaragoza que mereció más en el partido. Se queda a tan solo un punto de la zona de descenso pero que, si sigue manteniendo el nivel mostrado en estos últimos partidos, no tiene porqué pasar apuros.

El Málaga por su parte pudo volver a disfrutar de una victoria y dar una alegría a sus aproximadamente 150 aficionados que se desplazaron a La Romareda. De estos 150 valientes, hay que hacer una mención especial a nuestro compañero Carlos quien disfrutó del ambiente y de un partido que espero, dentro de poco, se dispute en primera división.

Artículo hecho por Eduardo Melús (@edu_melus).

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