CRÓNICA: REAL ZARAGOZA 1-0 SD HUESCA

EL REAL ZARAGOZA CONSIGUIÓ LOS TRES PUNTOS EN UN INTENSO PARTIDO

Que no era un partido cualquiera se sabía desde que se empezó la semana. Las redes sociales “ardían” con comentarios de aficionados de ambos equipos, la venta de entradas fue constante tanto en las oficinas del Real Zaragoza como en las de la Sociedad Deportiva Huesca.

La afición visitante “invadió” La Romareda ya que, además de las 1.700 entradas que se vendieron en las oficinas del club, muchos aficionados estuvieron repartidos por la grada habiendo sacado su entrada en las taquillas.

El partido empezó antes de que el árbitro pitara. Y es que más de un millar de aficionados del Real Zaragoza se reunieron en el aparcamiento del campo para recibir a su equipo para que los jugadores ya empezaran enchufados el partido.

Y el objetivo de los aficionados blanquillos se consiguió. Los maños salieron presionando arriba haciendo que el Huesca no se sintiera cómodo con el balón y le fuera complicado sacar el balón jugado. Mientras que con el juego de toque, bajo la batuta de Íñigo Eguaras, el Real Zaragoza consiguió asentarse en el partido.

Las primeras ocasiones del partido no se hicieron esperar mucho. Cuando se llevaban cinco minutos de partido Mikel González golpeó un balón largo para aprovechar el desmarque de Borja Iglesias quien disparó con su pierna izquierda una volea que se le fue muy desviada de la portería. Tres minutos más tarde, Remiro regaló el balón a Zapater quien le pasó el balón a Pombo y el delantero estrelló el balón en el palo izquierdo.

El Real Zaragoza asustaba y la S.D. Huesca no podía hacer nada más que aguantar el chaparrón. Los oscenses salieron con una defensa adelantada y Remiro estaba muy atento a los posibles pases profundos que le podían llegar a Borja Iglesias. Ante esta situación, los maños tuvieron que jugar con paciencia y crear juego a base de centros laterales o disparos desde fuera del área. Así lo entendió y lo intentó Eguaras quien, tras una jugada muy bien hilada, disparó desde fuera del área pero su disparó no asustó al guardameta oscense.

Se tuvo que esperar hasta la media hora del encuentro para ver la primera ocasión del equipo altoaragonés. El Chimy Ávila metió un balón con la cabeza que parecía que había salido y Melero, solo en el área pequeña, no llegó a acertar y su disparo se fue por el lateral del área. Los defensores protestaron mucho la jugada mientras que el centrocampista oscense pudo haber pasado el balón a alguno de sus compañeros que estaba solo en el área y con la portería vacía.

El descanso llegó cuando mejor estaba jugando el Huesca quien empezó a controlar el balón y se empezaba a jugar como quería. Aunque, bien es cierto, que no tuvo ninguna ocasión de gol.

La segundo parte empezó como terminó la primera, dominando el partido por parte de los oscenses pero sin ocasiones de gol debido a la buena defensa que realizó el Real Zaragoza.

El partido cambiaría completamente cuando ese produjo el primer cambio del partido. El delantero Jorge Pombo dejaría su puesto por el georgiano Papu quien con su frescura y su electricidad, contagiara al equipo y volviera a jugar como en los minutos iniciales.

El único gol del partido llegaría con un jugada que empezó en un saque de puerta y el Real Zaragoza llegó a disparar tres veces seguidas. Borja Iglesias aprovecharía una prolongación de los defensas oscenses, quienes no acertaron a depejar un balón alto, y dejó solo a Papu quien, un poco escorado cruzó un balón que fue parado por Remiro. El rechace de ese balón lo aprovechó Javi Ros quien, después de intentarlo una vez disparó a puerta vacía poniendo el 1-0 en el marcador.

La Romareda estalló con el gol maño. Por delante quedaba todavía media hora de juego. El Huesca fue acorralando al Real Zaragoza quien poco a poco se fue echando para atrás y creando sus ocasiones al contragolpe.

De este modo, Eguaras tras una magnífica acción técnica donde dejó a dos rivales detrás, filtró un pase medido al espacio para que Borja Iglesias se plantara solo delante de Remiro pero Pulido metió el pie para impedir el 2-0.

En otra internada de Borja por el lateral volvió a tener otra ocasión el equipo maño pero Guti no llegó a meter el balón en la portería intentando colocarla en la escuadra.

La última del partido la tendría Toquero, quien no aprovechó la asistencia de Borja Iglesias en una nueva jugada personal. El jugador vasco no metió lo que era un gol cantado que solo tenía que empujar el balón pero Remiro, una vez más, desvió el disparo a córner.

El mejor derbi aragonés que se ha disputado en la historia se quedó en tierras blanquillas dejando tocado al Huesca quien recibirá este jueves al Albacete en el partido aplazado de la jornada anterior. Mientras que el Real Zaragoza, por su parte, visitará al actual segundo clasificado de la segunda división el Rayo Vallecano.

Artículo hecho por Eduardo Melús (@edu_melus)

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