CRÓNICA: REAL ZARAGOZA 1-1 CA OSASUNA

REGALO DEL ANFITRIÓN

Uno de los partidos más esperados para los aficionados de ambos equipos, debido a la rivalidad y a la cercanía de ambas ciudades, tuvo que jugarse en lunes. Lo mejor del fútbol, que son sus aficionados, tuvieron que esperar a un lunes, laboral y en plenas fiestas del Pilar, para poder ver el encuentro.

Que no era un partido cualquiera se sabía desde antes de que empezara el partido. En la capital del Ebro se palpaba en el ambiente que era día de partido, de partido importante. Así se lo hicieron saber los aficionados blanquillos a sus jugadores a la llegada del autobús con uno de los recibimientos más masivos de la temporada.

Una hora después, los protagonistas pasaron a ser los jugadores y los aficionados blanquillos y algunos rojillos, que no todos, empezaron a disfrutar del espectáculo del fútbol. Para que todos los aficionados pamplonicas pudieran ver el partido se tuvo que esperar hasta, aproximadamente, el minuto 30 de la primera mitad cuando pudieron entrar a La Romareda.

Pitó el árbitro y el partido empezó. La primera parte fue de dominio de balón zaragocista pero sin tener muchas ocasiones de gol. Sin embargo el Osasuna esperaba atrás los fallos de su rival para intentar hacer su juego, siendo mucho más efectivo su juego.

Mucho juego de toque pero sin tener ocasiones hasta que en el minuto 20 el colegiado vasco, Sagués Oscoz, pita una pena máxima a favor de los visitantes. El delantero rojillo, Brandon, estaba en fuera de juego y cuando nota el contacto con Verdasca, se deja caer dentro del área engañando por completo al árbitro del encuentro.

Una acción que pudo ser determinante en el partido pero Cristian Álvarez, otra vez más, se encargó de implantar justicia. Le adivinó el lado al mallorquín y desvió el penalti a saque de esquina.

Los locales intentaron reaccionar y en un robo de balón en el borde del área Marc Gual disparó un chut demasiado centrado y sin peligro para la portería defendida por Rubén.

A prácticamente cinco minutos del final del primer tiempo, el partido daría un giro. Zapater saca un saque de esquina desde la derecha y Verdasca, con  mucha fortuna ya que rebota en un defensa rival, introduce el balón en la portería haciendo imposible la estirada del cancerbero visitante.

Al filo del descanso Brandon, una auténtica pesadilla para la zaga zaragocista en la noche de ayer, robó un balón en el centro del campo y él solo de se creó los espacios para disparar a puerta sin fortuna. Se topó con el muro Cristian.

La segunda parte empezó con un cambio significativo. Fran Mérida sustituyó al lesionado Íñigo Pérez. A partir de aquí, el Osasuna se hizo dueño y señor del balón y del partido.

Rubén García dio el primer aviso de la primera parte rematando un balón con la cabeza desde atrás. Se adelante de manera muy fácil a la defensa y su cabezazo se va lamiendo el palo derecho de la portería zaragocista.

A la hora de partido, Álvaro Vázquez tuvo la oportunidad de sentenciar el partido. En la salida de un córner, la única manera de crear peligro de los maños, se favoreció de un mal despeje de la zaga rojilla pero su disparo a media vuelta, lo detuvo Rubén.

En uno de lo múltiples regalos del Real Zaragoza al Osasuna se produjo el empate en el marcador. Álvaro Vázquez pierde un balón en su campo que aprovechó el recién salido Roberto Torres quien pasó el balón a Brandon para que simplemente empujara el balón a la portería.

De nuevo la polémica llegó a la Romareda donde los locales reclamaron un posible penalti a Pombo por un pisotón pero esta vez el colegiado no vio nada y no lo señaló.

Imanol estuvo en K.O. técnico durante el partido haciendo únicamente dos cambios -uno de ellos por obligación ante la lesión de Marc Gual-. En su banquillo no supo ver lo que necesitaba, que posiblemente estaba en la grada en la figura del extremo Diego Aguirre. Por su parte, Arrasate supo leer muy bien el partido y realizó los cambios necesarios en el momento oportuno para llevarse el encuentro pero le faltó fortuna de cara a gol.

Esta fortuna le fue esquiva por dos ocasiones antes de que terminara el encuentro cuando Rubén García no pudo meter dos ocasiones claras de gol. En la primera de ellas, fue el palo quien repelió su disparo. En la segunda, fue Lasure quien sacó lo que era un gol cantado.

Artículo hecho por Eduardo Melús (@edu_melus)

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