CRÓNICA: SPORTING DE GIJÓN 1-2 REAL VALLADOLID

EL PUCELA, A LA FINAL

El Real Valladolid disputará la final del play-off de ascenso frente al Numancia tras doblegar al Sporting en la primera fase.

Sin duda que el partido de vuelta en el Molinón prometía emoción. Los blanquivioleta partían con una cierta ventaja gracias al 3 a 1 de la ida. Por su parte, el Sporting tenía que remontar: el 2 a 0 les valía para clasificarse de ronda.

El partido comenzó de forma intensa. El Sporting apretaba empujado por el aliento de su afición y el Pucela aguantaba atrás buscando sorprender a la contra.

De esta forma llegó la primera gran ocasión de los visitantes. Mata cedió atrás el balón y Hervías, solo, remató forzado para que Mariño detuviera su tiro.

Dos minutos después los rojiblancos pudieron adelantarse en el marcador gracias a una jugada parecida. Santos pasó el balón a Rubén García, el que, también forzado, remató el esférico que salió lamiendo la cepa del poste.

El partido se convirtió en una locura de ida y vuelta y, tres minutos más tarde (en el 23), llegaría el primer gol del Valladolid.

Al contragolpe, Jaime Mata recibió el balón en la banda, se adentró en el área y, tras un ligero quiebro, sacó un derechazo que se coló por la escuadra de Diego Mariño.

En el minuto 31 el Pucela asentaría un nuevo golpe al Sporting con un nuevo tanto. Óscar Plano recibió y, desde la frontal, sacó un zapatazo con un efecto brutal que confundió al guardamenta local colándose hasta el fondo de las mallas.

Este gol desató la locura entre los más de 500 aficionados vallisoletanos que viajaron con el equioo, los cuales veían la clasificación mucho más cerca.

Justo antes del descanso, Masip detuvo el disparo de Santos.

Al regreso de los futbolistas tras el tiempo de descanso la cosa no cambió mucho.

El Sporting necesitaba hacer en 45 minutos cinco goles para clasificarse, lo cual se antojaba difícil.

Los gijonenses dominaban sin mucho peligro y los pucelanos esperaban matar al contragolpe cuando Toni cometió penalti a favor de los locales.

Carmona fue el encargado de transformarlo y acortar distancias.

A partir de este momento, en la mitad del segundo periodo aproximadamente, se comenzaron a suceder los cambios, el partido se vió lastrado por pérdidas de tiempo y el juego se enturbió bastante.

De esta forma el árbitro señaló el final del encuentro: el Real Valladolid se clasificaba para la final.

Los de Rubén Baraja se vieron superados por la entrega de los blanquivioleta los dos partidos. Sin lugar a dudas, la afición de Gijón se merece mucho más. ¡Ánimo, volvereís!

Por su parte, a los de Sergio González les quedan dos partidos para alcanzar la gloria. Su rival: el Numancia de Soria. Llegan en un momento expléndido y, administrando el cansancio, manteniendo la cabeza fría y respetando a su rival, pueden, sin lugar a dudas, soñar con regresar a la primera división. ¡Suerte, pucelanos!

Artículo hecho por Sergio A. (@sergiopucela6).

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