CRÓNICA: VALENCIA CF 0-1 GIRONA FC

BONO HURGA EN LA HERIDA

El Girona ha sacado petróleo de su visita a Mestalla al lograr una más que meritoria victoria por 0 a 1, teniendo en cuenta que contaba con muchas bajas, algunas realmente sensibles, que fueron bien suplidas por un equipo muy serio en defensa y mortalmente efectivo en ataque, todo esto sustentado en la impresionante actuación del meta Bono, que no permitió nada ante las arremetidas ches, que fueron varias, y las que se le escaparon fueron correctamente anuladas por el cuerpo arbitral. Lo peor que le pudo pasar a este Valencia necesitado de victorias fue toparse con un portero absolutamente inspirado, y una vez más con su propia falta de acierto y momentos de desconcentración, que dejan en nada la mejora ofrecida en cuanto a juego y opciones ante una afición que no ha visto ganar a los suyos en casa en La Liga -ni en ninguna otra competición- y que los despidió entre pitos de desilusión y frustración.

Quizás el castigo fue excesivo para un Valencia que le fue tomando el ritmo al partido con el pasar de los minutos en la primera parte, en la que solo concedió dos faltas al borde del área que no supieron aprovechar los de Eusebio. El recital de Bono empezaba con una gran parada a mano cambiada ante un disparo al segundo palo de Coquelin. El balón le quedaba al francés luego de que Guedes, el más activo y propositivo en labores ofensivas, recuperara el rechace de un centro que él mismo había intentado.

A los poco minutos le anulaban un gol a Rodrigo por un claro fuera de juego. Sin embargo, el empuje del portugués se notaba en todo el equipo, puede que faltará claridad y pases entre líneas pero eran bien suplidos por el desborde y la verticalidad del siete che. El Girona se replegaba bien pero cuando les tocaba proponer es cuando se notaban en parte las ausencias que tenía.

Un nuevo gol del Valencia sería anulado, está vez de Kondogbia, que recogía un buen pase atrás de Gayà, luego de una buena combinación con Guedes, se hacía el espacio para rematar con la derecha. Su disparo se desvió en un rival y terminó de descolocar a Bono pero a la buena vista de los árbitros del VAR no pasó desapercibido que el balón se le había escapado por la raya final a Gayà justo antes de lanzar el pase atrás.

Nuevamente Bono se oponía con una manopla prodigiosa a un potente cabezazo de Rodrigo; el reboté en el piso hacía que el disparo se envenenara pero el meta marroquí se las arreglaba para sacarla justo en la línea cuando ya se gritaba el gol en todo el estadio. No sería la última del primer tiempo, en una internada Soler ponía el pase de la muerte a Guedes que algo molestado por la marca lograba rematar pero el jugador del partido tapaba esta vez con los pies. Para colmo, el rebote lo cazaba Mina pero enviaba el esférico al larguero y afuera. A la falta de acierto che se le suma una pizca de mala suerte, aunque también podría decirse que el estado de gracia de su portero estuvo acompañado por un poco de necesaria suerte. Sea como fuere, al descanso se fueron como empezaron.

A solo tres minutos de haber iniciado la segunda mitad, en un grave error Kondogbia entregaba el balón a Roberts, que ante una defensa sorprendida trazaba una diagonal para rematar cruzado. Una gran reacción de Neto rechazaba el balón pero éste era recogido por Pere Pons para colar su remate entre las piernas de Gayà y perforar la portería valencianista en la única oportunidad clara del equipo catalán. Aunque el equipo acusó el golpe, siguieron generando ocasiones y volvían a encontrarse en cada una de ellas con Bono.

Rodrigo se adelantaba a todos para llevarse un balón que no pudo controlar Mina pero el portero se empeñaba en ser la figura y rechazaba el remate. Mina la tuvo con un buen cabezazo pero no había manera, Bono cubría todo el arco. Marcelino sacaba a Soler por Batshuayi y luego haría doble cambio dando entrada a Ferran y Gameiro por Coquelin y Wass. El danés, por cierto, jugó de lateral derecho y hasta que le dio el físico cumplió. Sin embargo, un mayor número de atacantes, no garantizaría más ocasiones. De hecho, ninguno llevó peligro al área visitante.

Entre calambres y el cansancio, Guedes era el único que lo intentaba de todas las maneras y aunque no pudo ser, el portugués hace de este Valencia un equipo más peligroso. Precisamente sería Gonçalo el que tendría la última, con un gran cobro de tiro libre que encontraba la enésima gran parada de la figura del Girona. Una victoria que subraya el buen momento del equipo catalán, sobre todo como visitante. Por su parte, algo no tan frecuente para el Valencia, una derrota que en este caso sí hubiesen querido al menos empatar pues ahora coquetean con los puestos de descenso.

Alineaciones:

Valencia: Neto, Wass (Ferran, m.85), Garay, Paulista, Gayà; Coquelin (Gameiro, m.85), Kondobia, Soler (Batshuayi, m.74), Guedes; Mina y Rodrigo.

Girona: Bono, Ramalho, Bernardo, Muniesa; Aleix García, Pere Pons, Porro, Borja García (Soni, m.86), Planas, Roberts (Granell, m.78); Doumbia (Alcalá, m.60).

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