CRÓNICA: VALENCIA CF 1-1 REAL VALLADOLID

LA LEY DEL FÚTBOL

Este sábado en Mestalla se evidenció de manera muy clara la evidente verdad del fútbol. No importa el dominio, ni las ocasiones generadas, lo que importa es el acierto y nuevamente el Valencia careció de ello. Tampoco importó que no permitiera ninguna ocasión al rival, porque el Valladolid terminó empatando el partido. Lo único que concedió fue una falta a lo que parecía a una distancia suficiente para minimizar el peligro pero no para Alcaraz, que con una genialidad pondría las tablas que terminarían siendo definitivas. Nuevamente Parejo fue el que tiró del equipo y volvió a anotar, pese a haber cedido un penal que Rodrigo no pudo convertir, y nuevamente no fue suficiente para que el Valencia lograra ganar.

Fue un partido de gestos. Los de frustración de Rodrigo, Mina y todo el equipo. También los de Parejo; al ceder el penal y dar confianza a Rodrigo, al celebrar su gol con una euforia tal que mostraba la tensión que por fin podía liberarse y sobre todo con Marcelino. El capitán se fundió en un abrazo con su entrenador en una muestra clara de apoyo incondicional y respeto al cuestionado entrenador.

Sergio planteó un partido bastante defensivo que pasaba por cerrar los caminos al ’10’ del Valencia. Con eso en mente, el Valladolid mostró una seriedad defensiva tal, que empleó todas sus fuerzas en ello, prácticamente dejando la faceta ofensiva en segundo plano. El Valencia con su necesidad de ganar, se fue adueñando de partido y generando ocasiones. Muy temprano la tenía Soler, que recibía de Rodrigo pero su derechazo se marchaba fuera por muy poco. Un minuto después el mismo Rodrigo no podía conectar un pase de la muerte de Cheryshev. Luego sería Parejo, en una buena combinación por la derecha que iniciaba con Piccini para Rodrigo, que la dejaba para el de Coslada pero su remate con la izquierda sería defectuoso.

El Valladolid trataba de defender lo mejor que podía, arriesgando sus jugadores a recibir amarillas con tal de no ceder demasiado. Cuando podían los vallisoletanos intentaban armar un ataque, pero sus intentos eran abortados rápidamente por la zaga local, que estuvo muy bien en los cortes. Llegaría otra bastante clara, esta vez en las botas de Cheryshev. El ruso recogió un nuevo centro de Soler al que no llegó Rodrigo, pero su zurdazo se marchaba fuera por poco.

La segunda parte fue una continuación de la primera, sin cambios y con el mismo guión. Llegaba entonces otra oportunidad, esta inmejorable, a través de un penal cometido por Calero sobre Mina. El defensor se precipitó en la marca derribándolo en el área cuando el gallego buscaba el perfil para disparar. Rodrigo pedía el balón para, como explicó apenas terminó el encuentro, hacer el gol y coger la confianza vital para todo delantero. Parejo se hizo a un lado y le mostró su confianza, pero al ’19’ el momento lo superó. Sin embargo, y aunque el cobro fue bastante deficiente, Mina logró cazar el rebote pero su remate también careció de la convicción necesaria para batir a un Masip que, no obstante, tiró de reflejos para desviar a tiro de esquina.

Algo conmocionados, los blanquinegros seguían buscando el gol y las ocasiones se seguían sucediendo. Parejo filtraba un gran pase a Cheryshev, pero era otro pase de la muerte del ruso que no encontraba quien lo empujara. Luego Mina, que fallaba por poco un cabezazo en un tiro de esquina. También Rodrigo la tenía de cabeza y tampoco acertaba. Para dar equilibrio al medio campo entraba Coquelin, que volvía después de su lesión. Otra oportunidad, de nuevo Cheryshev colaba un pase que solo había que empujar, algo que Mina no pudo hacer, quizás por la mínima pero determinante intervención de un defensa pucelano.

Finalmente llegaba el gol de Parejo, que ante el bloqueo que sufren los delanteros se ha convertido en el goleador del equipo. En una notable combinación Rodrigo tocó de primera a Dani, éste abrió para Soler y rápidamente se desmarcó pidiendo el balón al canterano que lo habilitaba para que definiera al primer toque batiendo así a Masip para que toda Mestalla estallara en una celebración que estaba siendo negada de manera sorprendente.

Sin embargo, quedaba algo más por decir y la última palabra la tendría Alcaraz. Sin haberse acercado nunca a la inmediaciones de Neto, más allá de un par de intentos muy desviados de remate, el Valladolid sacaba una falta a menos de 10 minutos del final. Coquelin la concedió asumiendo la correspondiente amarilla confiando en que era muy lejos del arco. Alcaraz, sin embargo, sacó un impresionante remate directo que entró por la escuadra e hizo que la estirada del meta brasileño fuera absolutamente inútil.

Empate amargo para los locales y con sabor a victoria para los pucelanos, aunque ambos equipos mantienen su posición en la parte media baja de la Liga. Está vez en Mestalla no se escucharon los pitos y silbidos que podrían esperarse por el resultado. Puede que el público, aunque molesto por un nuevo empate, haya apreciado la entrega de todos los jugadores. Queda en el registro el debut de Lee en la Liga y la vuelta de Coquelin, a la espera de otros dos pilares como Guedes y Kondogbia. Sin embargo, ha vuelto a quedar claro que ante la falta de acierto, Marcelino, cuyo cargo sigue en vilo, necesita poder contar con una alternativa confiable en la delantera mientras se espera que Batshuayi consiga equipo lo antes posible para abrir un cupo.

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