CRÓNICA: VALENCIA CF 2-1 SD HUESCA

VICTORIA DRAMÁTICA QUE SUBRAYA LOS PROBLEMAS

Como si de una película se tratara, el Valencia logró una agónica victoria en el último minuto, literalmente. Cristiano Piccini, héroe inédito, permitió que sus compañeros, Marcelino y toda Mestalla se desahogarán luego de ver cómo se les escurría de las manos, por la falta de acierto, una victoria que, por el bien de todos, no se podía escapar. El Huesca tuvo las suyas, y en honor a la verdad hasta pudo ganar, pero las falencias que los aquejan -las mismas del Valencia- sumado a un Neto muy atento, los penalizaron cuando el empate parecía un hecho. Sin embargo, no se puede decir que la película terminó con un final feliz como tal porque, aunque se vio un equipo muy comprometido y volcado a ganar, también se vio un equipo nervioso y con muy poca pegada.

La primera vez en la historia que el Valencia y el Huesca se enfrentaban en un partido oficial encontró a dos equipos que muy lejos de su mejor momento y con demasiadas bajas. Aun así, Marcelino y Francisco armaron sus onces con lo mejor que tenían a su disposición para ganar. Aunque el primer acercamiento con algo de peligro fue por parte del Cucho Hernández, muy activo durante todo el encuentro, el Valencia iba haciéndose con el control del encuentro. La primera casi llega en propia puerta cuando Piccini buscaba el pase de la muerte, luego de ser habilitado en una jugada de doble tacón de Parejo a Rodrigo y éste al italiano, y se encontraba con la pierna derecha de Musto que, para fortuna del Huesca, se marchaba fuera por poco.

Llegaba el primer gol, el de Parejo, que llegaba pisando el área para rematar con la izquierda un gran pase de Cherishev en una buena jugada de combinación del Valencia. El disparo fue algo mordido, pero esto mismo fue lo que lo que lo hizo inatajable para Santamaría. Casi inmediatamente después, el equipo daría muestras de relajación que quizás un equipo con mayor acierto hubiese aprovechado. Piccini fallaba en un despeje provocando que el balón le cayera a Melero, que remataba con mucha fuerza pero no era capaz de superar a un bien ubicado Neto, que hacía de muralla.

Del otro lado, y ya cerca del final, Santamaría lucía reflejos para negar el gol a Mina en un tiro de esquina de Parejo que Garay redireccionaba para el delantero gallego. Rodrigo también la tendría cerca del final de la primera tarde luego de un error del meta del equipo aragonés, que dejaba el balón para Mina en vez de dejarlo salir, pero el remate del 19 se marchaba fuera. Con los mismos protagonistas empezaba la segunda parte, y luego de unos minutos de estudio de ambos equipos, el Huesca pillaba mal parado al Valencia y mandaba un pase largo a Rivera que se estrellaba con la muralla Neto que, muy atento y casi como un último hombre, salía a cortar la jugada fuera del área.

El Valencia lograba sacudirse de momento los nervios buscado arco con dos intentos de Parejo, uno con balón en movimiento y otro de tiro libre. Lo intentaba también Soler al recoger un pase de Rodrigo que rodó sin encontrar destinatario hasta que el canterano remató con un gran derechazo, pero la última palabra la tuvo Santamaría, que sacó una gran mano derecha para enviar a tiro de esquina.

El Huesca no estaba teniendo demasiadas oportunidades pero sacaría petróleo de una acción tan torpe como inocente y evitable de Soler, que regalaba un penal al Cucho Hernández al sujetarlo con claridad en la disputa de un balón aéreo. El mismo jugador colombiano convertiría el tanto en gol al engañar a Neto, que esta vez no pudo hacer nada. A partir de aquí los nervios ya presentes en todos los integrantes del Valencia no hicieron otra cosa que crecer. Y más cuando una internada de Cheryshev por la derecha encontraba a Soler que remataba con potencia pero cayéndose y al cuerpo de Santamaría.

Peores serían las sensaciones cuando una contra de Gayà era cortada con un agarrón claro que hacía que el lateral perdiera la paciencia y se llevara un codazo, o un intento de codazo, de Rivera cuando el José Luis le fue a reclamar de manera exagerada. En el saque, Parejo terminaba perdiendo el balón, lo que propiciaba una contra mortal de Longo que fue cortada por un gran esfuerzo de Soler, que arriesgó un posible segundo penal, que en todo caso habría sido bastante riguroso. Por si fuera poco, tres minutos después Ferreiro mandaba un tiro libre al travesaño ante la impotente mirada de Neto y toda Mestalla.

Como en el partido contra el Sevilla, la afición protestaba. Algunos cargaban contra Marcelino, otros parecían defenderlo. Nadie en el Valencia quería empatar de nuevo, por lo que lo intentarían hasta el final con más orgullo que otra cosa. Precisamente, a segundos de cumplirse el último minuto del tiempo de descuento, Cherishev centraba desde la izquierda, Ferran dejaba para Rodrigo que también dejaba para el disparo de Piccini. El italiano irrumpía en el área azulgrana atacando el espacio para rematar con potente disparo de pierna izquierda que superaba a Santamaría.

Victoria del Valencia que poco cambia las dinámicas de ambos equipos; el Huesca llega pero no anota y se queda en el sótano de la tabla y el Valencia escala posiciones pero sigue haciendo goles a cuenta gotas y muy pocos de sus delanteros. A pasar las fiestas y esperar que la respuesta y el cambio pueda estar un descanso quizás necesario y, muy probablemente, en el mercado de invierno.

Alineaciones:

Valencia: Neto, Piccini, Garay, Diakhaby, Gayà, Parejo, Soler, Wass (Ferran 70’), Cheryshev, Rodrigo y Mina (Batshuayi 75’).

Huesca: Santamaría, Miramón, Insua, Etxeita, Akapo, Musto (Sastre 87’), Moi Gómez, Rivera (Camacho 89’), Melero (Longo 67’), Ferreiro y Hernández.

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