EL FIN DEL CUENTO DE LA LECHERA

Pues así fue; llegamos a Soria el domingo pasado con la ilusión de nuestro buen juego y los trece puntos de quince posibles,  y frente al CD Numancia perdimos el partido, despertamos del sueño, y la realidad se nos volvió un poco más gris, sobre todo porque no perdimos por mala suerte,  ni jugando bien, sino que el equipo castellano nos pasó por encima, y, aunque es cierto que algún gol pudimos marcar (el disparo de Milla por la misma escuadra), también ellos pudieron marcar alguno más. En fin, 2-0 …y aquí estamos.

Aquí estamos, sí,  como en el cuento de La Lechera, la leche por los suelos y con cara de tontos intentando entender qué pasó, y para ello vamos a exponer nuestro punto de vista,  intentando analizar algunos aspectos, opinando, siempre con respeto, …y reconociendo de antemano que sabemos menos que la mayoría y más que nadie. 

Ahora es preciso ponerse el traje de faena e intentar recomponer el cántaro, pero… ¿con quién? En la defensa no hay quien lleve los galones, y encajamos goles con relativa facilidad, aunque hemos de destacar el trabajo de los laterales. En el centro del campo tenemos que confiar en tres “casi nuevos”, como Milla (genial), Alberto (ahora bien, pero…) y Acosta (con clase y pundonor, pero no es Supermán).

En la delantera, en principio nuestro punto fuerte, tenemos a Mula (a pesar de su último partido), Longo y… (tanto Villar como Montañés, nuestras principales bazas están en la enfermería). 

Como jugadores importantes y con visión de juego como para sorprender al contrario, nos queda J. C. Real, que no es jugador de banda, sino un hábil mediapunta.

Pedimos perdón por las ausencias, pero no vemos a nadie más cuyo rendimiento nos haga albergar esperanzas. Únicamente,  recordar la sustitución de la que hemos hablado frecuentemente, como sería colocar a Luis Pérez en el carril derecho cuando el entrenador decida dar juego a Cámara.

O sea, que desde nuestro punto de vista, no vemos a un equipo rocoso, completo y con alternativas como para hacer posible la famosa “remontada de la calculadora”. Y esto,  con un equipo cuyo presupuesto actual es el cuarto de la categoría.

En fin, no va a quedar otra que dejar de soñar, seguir partido a partido y, cuando no ganemos, a ver si nos llevamos, por lo menos,  la alegría de haber jugado bien. Somos muchos los que nos conformaríamos con eso, con ir por la categoría haciendo un buen papel.

Mientras tanto, creo que toca mirar hacia la cantera y trabajar con perspectiva de futuro, porque este año va a estar muy caro remojarse en el “charco de Zerolo”. Esa tarea de futuro y renovación ojalá la asumiera Etxebarría, para nosotros, lo mejorcito de la casa con diferencia.  

Ahora bien,  ¿ese futuro lo van a diseñar Concepción, Serrano y Rodríguez Zaragoza?  

A preguntas como esa, nuestros viejos solían responder:  “apúntame un peón pa’l lunes”.

Artículo hecho por Rafael Lorenzo

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