¿HASTA DÓNDE PUEDE LLEGAR LA FALTA DE COMPROMISO?

Cuando la iniciada cuesta del calendario, los mantecados, el champán y los altos sueldos no sirven como excusa alguna, algunos béticos todavía estamos aguardando cada vez con menos paciencia que la relación calidad – intensidad de esta plantilla o llámese de los once del Betis que en ese momento estén sobre el terreno de juego, podamos verla alguna vez salir a la luz bajo una mayor regularidad que la hasta ahora vista. Yo creo que a los béticos no nos interesa ni la mala situación de la magnífica plantilla del Villarreal, ni lo que representa el corajudo Éibar o ni lo que el modestísimo Huesca – ¿ qué presupuesto tiene ? – se maten de correr los 90 y pico minutos que dura un partido; tan sencillo como que los béticos queremos que nuestro equipo se entregue en el escenario del terreno de juego, desde que el árbitro da el primer pitido hasta que levanta los brazos del final. 

Dicen que el “espíritu ganador” es cuestión de tiempo, una vez que ya has moldeado una plantilla de garantías para formalmente aspirar a priori a estar consolidado entre los primeros puestos, sin embargo quienes desde hace generaciones hemos conocido el Betis, sabemos que jamás de los jamases, salvo pocas temporadas de nuestra Historia, el club verdiblanco se ha escapado de la llamada “espantá “, hoy más navideña que taurina, pero que al fin y al cabo parece ser una realidad visceral y endémica en los pagos heliopolitanos. Sin embargo, este Betis de Setién repite más de la cuenta, de lo que se debe esperar ¿ Qué quiere entonces el Beticismo ?
La entrega constante manque se pierda, el coraje, el pundonor y el sacrificio, son términos que aplicados al fútbol son fundamentales cuando existe alguna clase de aspiración; pero cuando el principio se basa en la estrategia y la pizarra, dejando atrás aquellos valores, a cierto plazo las consecuencias pudieran no resultar de forma positiva. El año pasado hasta que no se encontró un estilo de juego más personal se pasaron algunas calamidades, pero también es cierto que sólo hay que tirar del youtube para analizar y comprender que algunos desaguisados tuvieron un denominador común: el rival va a por todas, te presiona, se entrega, te supera. Actualizamos lo anterior y hasta hace un puñado de minutos volvemos a ver exactamente lo mismo, pues cuando la técnica falla, el rival que desde el minuto 1 va a por el partido, termina superándote. 
Señalando modestamente con este artículo el que creo que es el verdadero problema, respetando al entrenador y sus decisiones, no en este sólo, sino en muchos otros encuentros, apenas se tira a puerta y el equipo parece haber tirado la toalla en las primeras partes ( no todas ). De esta forma, al señor Setién le corresponde intentar corregir un problema que tal vez pudiera estar instalado en la mente de algunos jugadores, pues la autosuficiencia nunca será un valor que sirva para hacer un equipo sólido en todos los aspectos. Y lo de Huesca no ha sido puntual.
El panorama está claro: Valladolid, Levante, Athletic, Éibar, Villarreal, etc…..nos han puntuado por cuestiones más de entrega que de calidad, ahí está lo visto y es incuestionable. El próximo visitante liguero, el Madrid, al que muchos creen que será más fácil ganar, con independencia de su irregular situación y en el filo de una crisis virtual, por antonomasia suele ser conocido por su entrega; de esta forma, con todos los respetos, el Betis o hace de Éibar o seguiremos viendo la tarara de un rival que quiere ganar corriendo y otro que está a veces como si el partido no fuera con él, con un desenlace imprevisible y ante un estadio lleno, o quizás más lleno que nunca. Y sobre el partido de Copa, quizás la misma opinión: sacrificio, porque no sólo los que no son campeones se sacrifican.

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