LÍDERES DE REBOTE

5 puntos y un golaverage de 6:5 (dif +1) le bastaron a la selección española, para acabar como líder de su grupo (Grupo B) aunque también cabe recordar, que lo hace sin mostrar su mejor versión. 

Donde está el “tikitaka” que hizo grande a ésta selección?? Donde está la España que conquistó 3 títulos consecutivos ( 1 mundial y 2 Eurocopas)?? La España, a la que todo el mundo le temía?? Ni rastro quedó de ésa selección, que tantas alegrías nos dio.

Irreconocible, desdibujada, apagada de principio a fin, sin apenas crear ocasiones, con un empate en el minuto 91 de Iago Aspas (2-2) contra una selección eliminada ya del Mundial como Marruecos, España sobrevivió en Rusia 2018 mientras coqueteó con el fracaso, y como si por arte de magia se tratará, se convirtió en líder de su grupo.

El liderato lo logró de rebote, por un gol de Irán en el minuto 93 frente a Portugal.

Fernando Hierro mantiene muy definida su estructura base de la selección, con sólo retoques en tres partidos, porque de ahí no se mueven ni De Gea ni Carvajal ni Ramos ni Piqué ni Jordi Alba ni Sergio Busquets ni Silva ni Isco ni Iniesta ni Diego Costa y ahí apareció de repente Thiago.
No es una casualidad ya tanta adversidad. Le pasó con Portugal, con un penalti nada más comenzar el partido, un gravísimo error de David De Gea al borde del descanso en el segundo tanto luso y con una falta innecesaria en el tercero. Lo rozó contra Irán, justo cuando ya ganaba 0-1, y le ocurrió de nuevo este lunes ante Marruecos, que encontró un gol que no intuía. A la vista está, y es una evidencia: España mantiene dificultades defensivas. No recuerdo a la selección tan frágil, desde el mundial de Brasil (si no me equivoco) Prácticamente de la nada, y con demasiada facilidad se le crea peligro a ésta selección.Es un problema con el que ya convive, aunque su reacción este lunes fue también inmediata. Mucho más concluyente en el marcador o en las individualidades de Iniesta o Isco, conectados por dos veces en el 1-1 culminado por el madridista, que colectivamente en su fútbol.

La selección español “resusitó” entonces, sobre todo, por Iniesta. Desde sus conducciones verticales, el liderazgo que se propuso con el balón, la responsabilidad que asumió y sus irrupciones entre las incontables vías que ofreció un oponente descubierto a ratos en su zaga, España respondió a un momento más que inquietante.

Ya por encima de la hora de partido, Marruecos había dispuesto al menos de las mismas ocasiones claras, sino más, que España, que ni siquiera tuvo un arrebato final ofensivo. Ni asedió ni se acercó ya a la victoria.

De hecho recibió el 1-2 de En Nesiry, que no extrañó a nadie. Empató luego por medio de Iago Aspas, en el minuto 91, con el uso del VAR, y se encontró de rebote con el liderato.

Artículo hecho por Alejandro López (@Alejandro_lpez)

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