RESUMEN REAL ZARAGOZA 17/18

EL LASTRE DE LA PRIMERA VUELTA

El Real Zaragoza empezaba una nueva temporada el 10 de julio en su ciudad deportiva. Era la quinta temporada en segunda división consecutiva pero esta era algo diferente. Por fin se veía que empezaba un proyecto nuevo donde se apostaba por un perfil claro: jugadores jóvenes, con proyección y hambre de victorias.

Al mando de todos estos jugadores, donde el fichaje de Borja Iglesias hizo especial ilusión en la capital del Ebro, iba a estar el experimentado Natxo González que venía de hacer una buena temporada con el Reus en segunda división.

El inicio de la campaña no fue el esperado. Se vieron muchas rotaciones en las alineaciones (algunas veces incomprensibles) y los resultados tampoco acompañaban.

Se tuvo que esperar hasta la octava jornada para que los aficionados zaragocistas celebraran una victoria en casa. Precisamente fue contra el equipo que truncaría el sueño del ascenso a primera división, el Numancia. Toquero por dos veces y Borja Iglesias de penalti hicieron que los tres puntos (los segundos de la temporada) se quedaran en casa. Esta victoria le colocaba al Real Zaragoza el decimosexta posición.

A pesar de no tener los resultados que todo el mundo deseara, había esperanza en el equipo porque se veía que el equipo jugaba el balón y se podía llegar a hacer importante en la temporada.

Pasaban las jornadas y los resultados seguían sin llegar. Se empataba con equipos que presumiblemente tenían que estar en la arriba en la tabla clasificatoria como con Osasuna pero también con equipos recién ascendidos como eran el Sevilla Atlético y Cultural Leonesa.

Poco a poco, había jugadores que se iban consolidando como piezas claves en el once zaragocista como por ejemplo Cristian, Eguaras y Borja Iglesias. Casi la columna vertebral del equipo: portería, centro del campo y delantera. Faltaba la defensa que no se terminaba de definir.

Así pues se llegaba al partido del derbi aragonés. Un partido en el la Sociedad Deportiva Huesca estaba por encima de la clasificación, en puestos de promoción, y con las ideas claras de cómo jugar los partidos. Por su parte el Real Zaragoza llegaba sin un once claro y con más dudas que ideas claras.

Natxo sorprendió dejando a Eguaras en la grada (primer partido que lo hacía) y el partido terminó con un sonrojante 3-1 a favor de los altoaragoneses. Era la primera vez que los oscenses ganaban a los zaragozanos pero lo que realmente dolió en la capital aragonesa fue la manera en la que su equipo salió a jugar. Fue un partido duro de asimilar ya que el Real Zaragoza mostró muchas debilidades en ese partido.

Sin embargo,  lo bueno que tiene el fútbol es que en una semana te da otra oportunidad. El Real Zaragoza se enfrentaba al Rayo Vallecano que estaba inmerso en la lucha por las primeras plazas. A pesar de la diferencia de dinámicas y estados de ánimos, los maños se consiguieron llevar los tres puntos en un partido donde el Rayo fue muy superior pero los zaragocistas supieron rentabilizar sus ocasiones.

En los siguientes seis encuentros, hasta final de año, el Real Zaragoza solamente consiguió ganar un partido, a domicilio, frente al Real Sporting de Gijón. El resto dos empates y tres derrotas. Especialmente duras fueron las derrotas frente al Almería por 3-0 donde ambos equipos estaban coqueteando con el descenso. Y, también, frente al Real Valladolid por 3-2.

En este último partido, los maños no pudieron empezar peor el partido. En el minuto 7 de partido ya se encontraban por debajo en el marcador por 2-0. A partir de ese momento, el partido se le hizo cuesta arriba. El equipo quedó muy tocado y el entrenador muy señalado. Lo mejor que podía pasar, que llegaran las vacaciones de navidad.

El año nuevo empezó con el final de la primera vuelta y con un partido de gran importancia y lleno de dudas frente al filial culé. El partido terminó con un pobre empate entre dos equipos que necesitaban ganar.

Así pues, la primera vuelta terminaría con el Real Zaragoza en decimosexta posición con 24 puntos. La diferencia con los puestos de descenso eran de tres puntos, diez con los de promoción y de 15 respecto a los puestos de ascenso directo.

El nerviosismo y las dudas hacia el entrenador eran latentes. Tanto que el director deportivo tuvo que salir a dar una rueda de prensa reafirmando a Natxo como entrenador del Real Zaragoza. Se tenía confianza y fe ciega en el entrenador.

La segunda vuelta empezó con dos partidos ganados en casa y uno perdido frente al Granada. Este último partido podría “entrar en los planes” de no sacar nada positivo frente a una de las mejores plantillas de la segunda división.

Pero donde se tocó fondo fue en la visita a Alcorcón. El Real Zaragoza tenía la oportunidad de conseguir los tres puntos y poder empezar a escapar de los puestos de descenso. El resultado final el de empate a 1 y gracias. El pobre partido que realizó el equipo aragonés que acabó pidiendo la hora, fue suficiente para que la afición visitante que se encontraba en el campo, gritara por primera y única vez en toda la temporada “Natxo vete ya”.

Lo que pasó después de aquí, nadie lo sabe. Pero a partir de este partido, poco a poco los engranajes de la plantilla fueron encajando y los resultados fueron vinieron.

Se enlazaron seis victorias consecutivas frente a rivales de alto nivel como fueron el Numancia (en Soria donde únicamente había dos equipos que habían conseguido la victoria) y frente a Osasuna en Pamplona, en un partido que las paradas de Cristian Álvarez quedarán grabadas en la memoria de los aficionados blanquillos.

Estas victorias sirvieron para que el Real Zaragoza asaltara la zona de promoción de ascenso a primera división por primera vez en la temporada. Pero en el siguiente partido llegó un gran batacazo con una derrota inesperada.

A la Romareda llegaba un Sevilla Atlético colista con 16 puntos, casi descendido. Mientras que el Real Zaragoza llegaba con la moral por la nubes, jugaba en casa donde solo se habían visto victorias en la segunda vuelta y tras seis victorias consecutivas.

Pues lo bonito del fútbol es esto, la capacidad de sorpresa que tiene. Un equipo puede ser favorito pero cualquier equipo, y más en esta segunda división, puede ganar los partidos. De este modo, José Mena colocó un derechazo imparable en la escuadra que hizo callar a la Romareda al filo del descanso. Los maños no consiguieron rehacerse en este partido.

Este resultado sirvió para alertar a los jugadores y afición y advertirles de que cualquier equipo puede conseguir los tres puntos y que los jugadores tienen que dar el 200% en cada partido.

Otro tópico del fútbol: “lo importante no es caer, sino la manera de levantarse”. Y eso lo tenían grabado los jugadores maños. Después de ganar a la Cultural y Leonesa en tierras castellanas venía el derbi aragonés que nada tenía que ver con el de la primera vuelta.

Probablemente haya sido el mejor partido que han podido jugar ambos equipos en cuanto a jugadores y estado de ambos. Si bien es cierto que el Huesca no estaba en su mejor dinámica, su situación clasificatoria era la envidia de muchos, ya que se encontraba a dos puntos de los dos primeros puestos (Sporting y Rayo Vallecano). Los tres puntos se quedaron en casa en un gran partido de los zaragocistas.

Poco a poco se iban cogiendo jugadores para la causa como era el caso de Javi Ros. Los aficionados blanquillos también se iban sabiendo las alineaciones que cada fin de semana jugaba su equipo, señal de que todo iba bien. Verdasca y Lasure se hicieron dueños de la defensa. Eguaras, Zapater y Guti se convirtieron en el músculo del centro del campo. Arriba, Borja Iglesias, Pombo y, al final de la temporada, Papu era el tridente que toda defensa temía.

Las posibilidades de ascenso directo se esfumaron cuando los maños visitaron vallecas. La derrota en el campo madrileño tras varios fallos defensivos hicieron que no se pudiera sacar nada positivo de ese encuentro. Había que luchar por entrar en promoción como fuera. Y así fue.

Desde ese momento hasta el final de temporada quedaban únicamente siete partidos donde destacaban el Valladolid, Sporting y Cádiz. Únicamente este último fue el que se jugó fuera de casa y el único que se perdería. El resto de partidos, se contaban por victorias excepto el empate en Reus, ante un gran rival camuflado por su pobre clasificación.

El Real Zaragoza no solo consiguió entrar en zona de promoción, sino que logró clasificarse tercero lo que le daba ventaja en caso de prórroga y el factor campo          .

Dos semanas. Únicamente dos semanas para volver a la ansiada primera división. Todo iba a favor hasta que una noticia se filtraba: Natxo González había aceptado un contrato con el Deportivo. La sorpresa fue brutal dentro del club blanquillo. La dirección deportiva decidió que el entrenador era el indicado para cubrir el puesto en el playoff de ascenso pero no sentó bien la noticia.

El miércoles, el Real Zaragoza se enfrentaba al Numancia en Soria. No estuvieron solos lo blanquillos ya que cerca de medio millar de personas se desplazaron para disfrutar del partido. La idea que se tenía era clara: marcar gol. A los seis minutos, Zapater, un especialista inesperado a balón parado, coló un balón por la misma escuadra dando ventaja a los maños. En la siguiente jugada, los numantinos golpearon poniendo el empate definitivo. Todo se decidiría en la vieja Romareda.

El sábado siguiente, el campo municipal se vestía de gala. Era día de partido importante. Las rotaciones en la alineación fueron la noticia del partido donde destacó la salida de la convocatoria de Verdasca (central titular indiscutible de las últimas jornadas que había alcanzado un nivel espectacular).

El Real Zaragoza salió a especular con el resultado en la primera parte donde el empate a cero le servía y tiraron por la borda los primeros 45 minutos. La segunda parte empezó como debería haber empezado la primera, con un acoso y derribo al equipo rival. El acierto de Aitor y el desacierto de la delantera zaragocista hizo que los maños no se adelantaran en el marcador.

El Numancia se llevó el partido de la manera más cruel que existe y, de nuevo, el Real Zaragoza, como ya ocurriera en Las Palmas, perdía la eliminatoria de ascenso en los últimos minutos de partido. Poniendo fin así a una temporada que tras una primera vuelta nefasta, el Real Zaragoza estuvo a un paso de ascender. ¿Qué hubiera pasado si en la primera vuelta se hubiera sumado algún punto más que se perdió tontamente? Nunca se sabrá.

Lo que sí que se ha podido ver es que el Real Zaragoza tiene un equipo muy completo para la temporada 2018-2019 y la continuidad a un proyecto ilusionante. Por fin se ha apostado por la cantera donde se llegó a ver a cinco canteranos en el campo siendo importantísimos: Guti, Lasure, Delmás, Pombo y Zapater.

Si muchos de estos futbolistas siguen al nivel que han estado la temporada que viene, el Real Zaragoza puede hacer una gran temporada y, por qué no, ascender después de seis años a la ansiada primera división.

Artículo hecho por Eduardo Melús (edu_melus)

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