RESUMEN REAL ZARAGOZA: FRACASO DEL PROYECTO A DOS AÑOS

LAS CONTINUAS LESIONES, LA MALA ELECCIÓN DE ENTRENADORES Y EL MAL RENDIMIENTO DE JUGADORES FUERON LA CAUSA DEL FRACASO

La temporada 2018-2019 empezó con una ilusión de    todos los aficionados zaragocistas que no se veía desde hacía mucho tiempo en La Romareda. Cerca de 27.000 aficionados se abonaron a la nueva temporada, una cifra que muy pocas veces se había conseguido en el club, y mucho menos, en segunda división.

Tras la negativa de continuar de Natxo González al frente del equipo, el elegido para sustituirlo fue Imanol Idiakez. El vasco se ponía al frente de su mayor reto deportivo. A sus mandos tenía a una gran cantidad de futbolistas jóvenes, inexpertos en muchos casos en jugar en el mundo profesional, pero también mantenía el bloque de muchos de los 

futbolistas del la temporada pasada.

A ese bloque que se mantenían del año anterior, se firmaron nuevos fichajes como los delanteros Marc Gual, Álvaro Vázquez y el centrocampista nigeriano Jame Igbekeme. Para suplir el vacío goleador que dejaba Borja Iglesias, vino Vázquez procedente del Espanyol, casualmente, equipo que fichó a Borja.

La temporada empezaría con un gran juego desplegado por los blanquillos aunque se veían pequeñas luces y sombras. Sin embargo, la gran ilusión zaragocista llegó cuando los maños visitaron tierras asturianas para enfrentarse al Real Oviedo. Ese partido el Real Zaragoza desplegó  el que, probablemente, haya sido el mejor juego de la temporada y, sobre todo, fuera de casa. Los maños se impusieron por 0-4 dejando muy buenas sensaciones en el campo.

El siguiente partido fue justamente lo contrario. Los aragoneses jugaron lejos de la Romareda, de nuevo, pero esta vez cambiaron el norte por el sur y su juego fue también sufrió un cambio radical con respecto al de la jornada anterior. En Almería el Real Zaragoza sufrió la primera derrota de la temporada pero sin llegar a ser aquel identificativo de otras jornadas. Muy mal partido el que disputó y fue el principio del fin de la etapa de Idiakez.

Cinco jornadas más sin conseguir los tres puntos y sin encontrar una identidad clara en la manera de jugar hicieron que la dirección deportiva cesara al entrenador Vasco. Sorprendió mucho ante la paciencia que se tuvo el año anterior y tan buenos resultados dieron. Por otro lado, bien es cierto, que de todos los partidos disputados (ocho) únicamente en dos se había conseguido mantener la portería a cero.

El sustituto para dirigir el equipo fue el experimentado Lucas Alcaraz. Fue el elegido ya que, sobre todo, lo que se buscaba era cerrar la sangría goleadora que se sufría jornada tras jornada el Real Zaragoza.

Los resultados lejos de mejorar, empeoraron. No se consiguió cerrar la portería a cero y, además, se esfumó todo el peligro ofensivo que tenía el Real Zaragoza. Los números de Lucas Alcaraz al frente del Real Zaragoza hablan por sí solos.

En los ocho partidos que estuvo en el banquillo zaragocista únicamente consiguió una cinco puntos de los 32 posibles. Además, encajó 13 goles y únicamente anotó 6 (no llegando a uno por partido y siendo más del doble los que recibió que los que anotó). Ante esta sangría goleadora, el Real Zaragoza incorporaría a un viejo conocido de la zaga como fue Alberto Guitián, cubriendo la ficha de Grippo por lesión de larga duración.

Por otro lado, jugadores que habían sido importantes en la temporada pasada no estaban rindiendo al nivel que lo hacía esta. Casos claros fueron los de Verdasca, Zapater -bien es cierto que estuvo mucho tiempo lesionado- y Eguaras, quien salía de una lesión y se le veía que no estaba cómodo en el campo.

Especial depreciación fue la que experimentó Jorge Pombo. El canterano, inmerso en una polémica de sus negociaciones por la renovación, tampoco desplegó su mejor juego en el campo. Lucas Alcaraz no lo ponía en su posición y el no entendimiento con los otros dos delanteros Marc Gual y Álvaro Vázquez hicieron que su rendimiento estuviera muy por debajo del año pasado.

Entre tanta devaluación de jugadores resurgió un jugador que del filial para quedarse en el primer equipo y llegar a ser uno de los más importantes del equipo hasta final de temporada: Pep Biel. El mallorquín dio un golpe encima de la mesa con un gran partido y, sobre todo, con un golazo de falta que hacía ponerse por delante en el marcador en un partido trascendental por la permanencia.

El sustituto de Lucas Alcaraz fue un viejo conocido de la afición zaragocista: Víctor Fernández. Todo el pesimismo y preocupación que se había instaurado en la ciudad la transformó en positivismo y esperanza.

Esa esperanza se vio incrementada en el primer partido en La Romareda frente al Extremadura en el que se consiguió ganar por 2-1. A pesar de empezar perdiendo el equipo demostró cosas que no había demostrado hasta ese momento. Desde el principio se hizo dueño y señor del balón y aunque se brindaban de muchas ocasiones de gol, se resistía hasta que Pombo y Papu pusieron la locura en las gradas haciendo que los tres puntos se quedaran en casa.

Después de este partido, el equipo consiguió una racha de seis partidos donde únicamente perdió frente al Málaga en La Romareda en uno de los mejores de la temporada en casa pero no fue suficiente para un doblegar a un auténtico equipazo. Cuando cualquier aficionado estaba pensando en que se podía conseguir la hazaña de la temporada pasada y conseguir entrar en los playoff de ascenso a primera división, el entrenador maño se mantenía siempre cauto diciendo que el objetivo de aquí al final de temporada era el de mantener la categoría.

Y así fue, los siguientes cinco partidos únicamente se consiguió una victoria, frente al Elche en casa, y los otros cuatro con derrotas tan dolorosas como el 3-0 frente al Real Mallorca.

De repente, como de la noche a la mañana el Real Zaragoza se abonó a los partidos con goleadas hasta que se consiguiera la salvación. Nàstic, Córdoba, Extremadura, Cádiz y Sporting recibieron tres goles -cuatro en el caso de los asturianos- consiguiendo cuatro victorias y un empate con estos goles.

El día que todo cambió. Así se podía denominar el partido que se jugó frente al Sporting. Probablemente fue el partido en el que el aficionado local más vibró y disfrutó con su equipo en esta temporada en casa. A pesar de empezar perdiendo el equipo se repuso al batacazo y consiguió una contundente victoria por 4-2. En los minutos finales de partido, la grada cantó al unísono el “Víctor quédate” que le emocionó y en el que el discurso que decía que se iba a final de temporada, cambió por un quizás.

Esa misma jornada se consiguió la permanencia haciendo que los siguiente partidos frente a Málaga, Numancia y Tenerife fueran más intrascendentes. Lo importante es que el equipo había mantenido la categoría y, sobre todo, la salvación del club.

Finalmente, el 31 de mayo Víctor Fernández firmó su renovación para la temporada que viene en los banquillos de la vieja Romareda haciendo que se instaure mucha tranquilidad en los aficionados blanquillos. Desde aquí, un aficionado más al Real Zaragoza le da las gracias por dar el paso de salvar al equipo de su tierra, al Real Zaragoza. ¡GRACIAS VÍCTOR!

Artículo hecho por Eduardo Melús (@edu_melus)

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