SE NOS ACABÓ EL TIEMPO, PRESIDENTE

Lo siento, Don Miguel. Seguro que lo sentimos todos, pero después del reciente partido ante el Osasuna, la mayoría de los aficionados pensamos que este barco va “con la proa al marisco” y que la situación demanda medidas urgentes.

Analicemos:

¿El equipo puede jugar mejor que en el último partido ante el Osasuna? Parece que no, presidente y sabemos que no hay más cera que la que arde. Oltra colocó a los que podía y creemos que no lo hizo mal (algunos habríamos puesto a Héctor en lugar de Camille, pero sabemos que eso tampoco habría supuesto un milagro).

¿En qué podría mejorar el equipo si hubiera jugado Nano? Creemos que en nada.

¿Y ahora? ¿Cómo se levanta la moral de un equipo que partido tras partido ve que los goles no llegan, y que no hay quien meta un puñetero gol “ni al arco iris”?

Eso va minando la moral de todos, presidente. La suya también, pero no parece usted dispuesto a tomar medidas, por lo que vamos a ayudarlo un poco, a ver si es usted valiente y empieza a cortar por donde hay que cortar, que ya es hora.

¿Cambiamos otra vez de entrenador? Está claro que no.

¿Esperamos al milagro del mercado de invierno? Creemos que para entonces ya será tarde, el problema se habrá agravado y no tendrá solución.

Necesitamos un revulsivo urgente, y creemos que ese primer revulsivo tiene que ser la contratación de un nuevo director técnico. Aquí le recordamos una vez más la conveniencia de hablar y procurar contratar a Quique Medina, con amplios poderes para indicarle a Ud cuáles tienen que ser los siguientes cambios, y que deberán ser cambios urgentes, porque el enfermo se nos muere.

Así, el primer revulsivo está claro: le agradecemos a Serrano los servicios prestados y convencemos a Quique Medina de que tome las riendas e intente enderezar el rumbo de esta nave.

¿Quique Medina marcará los goles que urgentemente necesitamos? Está claro que no, don Miguel, pero significa un revulsivo en la moral de este equipo, porque verá entonces que algunas cosas empiezan a cambiar, y eso será un acicate, quizás el empujón que estamos necesitando.

¿Y qué hacemos con Naranjo y/o con Nano? Ese problema lo puede analizar muy bien Quique, consultar con su equipo (el de Quique, no el suyo), tratarlo a fondo y tomar decisiones.

¿Ve, presidente? Hasta para eso necesita urgentemente que alguien cargue con la responsabilidad de intentar arreglar el jaleo que ha montado uno de los responsables de este desaguisado: el Sr Serrano, a quien le deseamos lo mejor, pero lejos de aquí.

Piénselo, don Miguel, pero no tarde mucho, porque no tenemos tiempo. El problema lo tenemos encima y necesitamos tomar decisiones que supongan urgentemente un soplo de aire fresco.

Mejor hoy que mañana, presidente. La reanimación de este enfermo no puede esperar, porque se nos muere, y Ud lo sabe.

Artículo de Rafael Lorenzo.

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